sábado, 28 de agosto de 2010

Iron Maiden - The Final Frontier (2010)

Cuatro largos años es el tiempo que nos han hecho esperar La Dama de Hierro para que podamos escuchar su nuevo trabajo de estudio: The Final Frontier.
Como decía un buen amigo mío, mejor no escuchar su nuevo trabajo, quería guardar un buen recuerdo de esta mítica banda inglesa. Trabajos como Killers, The Number of the Beast, Powerslave, Piece of Mind o Fear of the Dark les han consagrado como una banda de culto.

    The Final Frontier se coloca como el decimoquinto álbum de estudio de los mismos. Sí, sí, el número 15 ya. Como dato curioso a destacar es la duración del mismo, el más largo de todos los anteriores.
Personalmente creo que el disco prometía más de lo que es cuando dieron a conocer su nuevo single, El Dorado. Ésta se abre con un ending de batería dando lugar después a un riff de guitarra pegadizo, nada nuevo aún. El tema se desarrolla con un aire un tanto tenebroso en algunas partes, seguido de dos solos de guitarra y vuelta al riff inicial.

    El primer tema "Satellite 15 ... the Final Frontier" nos lleva a más de 4 minutos instrumentales que acaban con la voz de Bruce, hay que decir que tanto los riffs como el solo de la misma son pegadizos, no es un mal comienzo. Tras "El Dorado" llega "Mother of Mercy" con un comienzo pegadizo con una distorsión muy limpia acompañada de la suavidad, esta vez, del vocalista. Con uno de esos riffs "made in maiden" se abre "Coming Home" con un atisbo de lo que parece ser una pequeña orquesta. "The alchemist" posee una frase de guitarra que se asemeja vagamente a una poderosa "The Number of the Beast" pero no llega a llenarnos de esa magia que años atrás desprendían.

    Llegados a este punto a uno le entran las ganas de escuchar algún tema cañero, coño, son los maiden. "Isle of Avalon" no sacia nuestras ganas de metal. "Starblind" empieza suave con intenciones de estallar en cualquier momento. "The Talisman" comienza con un sonido acústico impecable, parece que será la balada del disco hasta que a los dos minutos entran las distorsiones.
Sólo quedan dos "The Man who would be King" y "When the Wild Wind Blows". La primera es prácticamente un refrito de todo el disco anterior. La última a modo de cierre se extiende hasta los 11 minutos, es quizá la más dinámica de todo el repertorio.

    Uno de los tres guitarristas, Janick Gers, comentó recientemente a la BBC que deseaban poder demostrar algo más al público, a pesar de que claramente el sonido de este último trabajo era diferente. Afirmó que difícilmente podrían igualar trabajos como el "Seventh son of a seventh son" o el archiconocido "The Number of the Beast", esos, eran buenos tiempos.

Sea lo que sea, los grupos cambian aunque nos pese. Tras 15 discos y 35 años en escena no se les puede pedir más. Iron Maiden seguirá siendo Iron Maiden.


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