Todos aquellos que anhelaban durante años a que la música nacional tuviese calidad, están de suerte, este es el año.
Vita Imana, grupo madrileño, siempre han apostado por la música en que ellos creían, sin rendirse a la industria musical. Su nuevo trabajo "Uluh" es de los discos que te hacen replantearte la nacionalidad de estos chicos, sobretodo cuando se trata de su segundo disco. Mucha de esta fama se debe en parte a su espectacular actuación en la final del W.O.A. Metal Battle del Wacken, el más prestigioso de todos los festivales de música metal.
El disco empieza con "11º19'N 142º15'E" que corresponde con las coordenadas de la Fosa de las Marianas, uno de los lugares más oscuros y extraños del planeta. "Animal" comienza con un riff demoledor en dropD, la afinación elegida para este trabajo. El ritmo entrecortado se entrelaza con la perfecta batería de Daniel García, cerrando la canción con la frase "Su boca llena de sangre".
Guitarras muteadas seguidas de riffs pesados dan paso a "Crudo Invierno", donde destacan las percusiones tribales. Con "Corpus" llega uno de los temas más elaborados y más duros del disco. La crítica a la realidad se endurece con los dos breaks del tema acompañados por la frase "errare humanum est".
"Romper con todo" es el tema que uno busca cuando escucha por primera vez un disco. Su comienzo acústico perfecto progresa hasta la entrada de la distorsión. La percusión tribal junto con la voz de Pepe nos introducen en este nuevo cambio de ritmo. La fuerza del tema se condensa en un trozo de letra que dice "nuestros hijos nacerán con las manos sumergidas en el fango".
Sobrepasando el ecuador del disco entra "11032011 Taikos II". Tema instrumental donde cobra vital importancia la batería, para dar paso a una guitarra acústica con un sonido cristalino. La canción es un recuerdo a todas las víctimas que murieron en el tsunami de Japón, en la misma fecha que da título a la canción, además de concienzarnos de que no podemos luchar contra la naturaleza.
A modo de interludio acústico, "Orígen" da paso a "Quizás no sea nadie". Éste último se abre con ritmos decelerados, produciendo una sensación de pesadez, que pronto se acaba con el doble bombo de la batería. Hacia el final de la misma nos dan un respiro, que se acaba con el riff principal.
"Cráneo" quizá sea la canción que una al conjunto del disco, el que insufla esencia al trabajo. No hay palabras que la definen, simplemente brutal. Sin dejarnos descansar llega "Un nuevo sol", el single de este último trabajo. Similar a Romper con todo, nos deja sin aliento.
Finalizando el disco, aparece "Uluh" tema homónimo al disco. Diez minutos de perfecta harmonía entre la línea de bajo, los suaves punteos de la guitarra y la magnífica percusión. Magistralmente conducen la canción hacia un crescendo tanto musical como emotivo, el cual acaba con el sonido del mar, que lo arrastra todo.
Nada más puede decirse de un disco perfecto. Escuchándolo uno vuelve a renacer, significado de la palabra que da nombre al disco.


