lunes, 20 de septiembre de 2010

Toteking - Un tipo cualquiera (2006)


Aportando una nota de variedad musical, nos atrevemos con este disco del sevillano Toteking, uno de los mejores discos de uno de los mejores raperos españoles. Un tipo cualquiera se diferencia de otros discos del género en la crudeza de sus versos, distanciándose de la contestación progre-bienqueda de otros raperos, no disparando balas al aire sino apuntanto a meter el dedo en la llaga, sin importar a qué o a quién. Otro rasgo que lo diferencia es la monstruosa cantidad de referencias culturales (música, cine, televisión, literatura, deporte...) que "el Tote" intercala en sus rimas, lo que convierte la escucha en una recompensa intelectual para el oyente (si conoces el 100% de los temas y personajes aludidos, no me gustaría jugar contra ti al trivial).

La grabación se ve completada por unas bases de lujo, con el mejor rock ("Mentiras", "Lo hacemos así"), jazz ("Un año más", "Bumm!!"), soul ("Botines", "Empezamos") o incluso reggae ("Ni de ellos ni de ellas"), gracias al buen gusto del productor malagueño Big Hozone.

Los temas son de una originalidad que demuestra el nivel cultural del rapero sevillano, como se puede apreciar en "Ni de ellos ni de ellas", reflexión (madura, no superficial y machista de niño pijo adolescente de youtube, ¿sabéis a quién me refiero?) sobre la mezquindad de hombres y mujeres en temas amorosos; "Un año más", repaso a los distintos meses del año y sus tópicos con una base bohemia que cambia gradualmente a lo largo de las estaciones; "Mentiras", profunda letra sobre lo que el título indica; "Botines", retahíla de botas y zapatillas deportivas casi incomprensible para los no iniciados (como el menda);o "Lo hacemos así", himno en defensa de la buena música y crítica a los amuermados que se comen lo que sea en las discotecas. También digna de mención es "Interludio Osr", una grabación de una conferencia del abogado sevillano y amigo de Toteking David Bravo, conocido por su oposición beligerante a la SGAE.

Para abrir boca, dejaré aquí unas cuantas frases espectaculares que podemos encontrar en el álbum:

"¿Qué baile? sólo bailo con Iron Maiden loca, mastico kikos y los enseño en la boca" (Empezamos)
"Cuando alguien pintaba una esvástica en el lavabo me saltaba la clase práctica y las tachaba con David Bravo" (Nosotros mismos)
"Son las que salen arreglás pa comprar leche… vamos... pero hay un truco: a esas ni las miramos. Otras machacan al novio hasta hacerlo papilla, luego el nota triunfa y son las primeras en ponerse de rodillas" (Ni de ellos ni de ellas)
"Quiere que seas su abrigo y la comprendas, leerte su agenda, enseñarte el piercing del ombligo que ha comprao en la tienda, (¡ahora ni tocarlo!) Espero que entiendas que eres muy especial pero en cuanto a lengua quiere la del Carlos, que es un chulo y que la trata mal ¡pero es un tío! Supongo que los más normales somos aburridos" (Ni de ellos ni de ellas)
"Son los que venden a su madre pa liarse con seis, pero hay un truco: a esos ni los miréis. Otros machacan a la novia hasta hacerla puré, luego tienen más cuernos que un reno y no saben por qué" (Ni de ellos ni de ellas)
"¿Descargas mi disco tío? - mejor que lo anules. Hay improvisaciones mejores rulando por el E-mule" (Bumm!!)
"Agosto, tan agusto, te dicen de volver a currar y te dan un susto, fue cuando se hizo Woodstock. 400.000 personas esa mañana, cantando las canciones de Bob Dylan, y Carlos Santana" (Un año más)
"El rayo de AC/DC no es de Flash Gordon, el flúor no limpia los dientes, los virus los fabrica Norton" (Mentiras)
"¿Qué esperas? ¿que pidan permiso pa pisar la acera? ¿que vengan de fuera pa limpiarte a ti el cristal? Vale, acabas de meterte en la 3ª mundial" (Mentiras)
"Cuando para ligar tu grababas baladas
yo ya flipaba con los riffs de Tony Iommi en Black Sabbath"
(Lo hacemos así)
"Compito en esta liga de mito, lenguaje y leyenda. David Carradine contra Chuck Norris luchando en su hacienda" (Cuatro minutos te escupo)
"Agarro almejas de tu pecera y saco de dentro Venus del Renacimiento" (Cuatro minutos te escupo)
"Más que tú, ¿qué vas a decir? Si es que mis fotos de carnet son del fotomatón de "Amelie". Advierto, cuando...no de más de sí, subidme al escenario muerto y doy la cara como el Cid" (Cuatro minutos te escupo)


sábado, 18 de septiembre de 2010

Megadeth - Countdown to Extinction (1992)

Volviendo a los clásicos de toda la vida, sacamos del baúl de los recuerdos una joya de una banda que no necesita presentaciones, Megadeth. Decir que Dave Mustaine es uno de los mejores compositores de Thrash Metal de la historia es algo obvio, pero que cojones, es que es así.

Formando parte de los 4 Grandes, aún siguen siendo un grupo de culto y referencia en el entorno del Metal. A diferencia de Metallica o Anthrax, Megadeth ha sido capaz de mantener a lo largo de su discografía un mismo estilo, siendo siempre fieles al thrash de mediados de los ochenta con el que se dieron a conocer. Dos años más tarde  del exitoso "Rust in Peace" supieron mantener el nivel con "Countdown to Extinction" dejándonos algunos de los que son hoy todavía sus himnos. Es considerado uno de los álbumes que mantuvieron en lo alto al Heavy Metal en las listas musicales de los años noventa, listas lideradas por grandes discos como el "Vulgar Display of Power" de Pantera o "The Black Album" de sus eternos rivales, Metallica.

La batería de Nick Menza abre el disco con la canción más rápida del mismo, "Skin O'My Teeth". El solo de guitarra de esta canción es, en mi opinión, uno de los más enérgicos. Es el tercer singles del álbum y hace referencia a "The Skin of our Teeth", una obra de teatro de Thornton Wilder. Acto seguido comienza una de sus mayores obras de arte, la cual  se abre con una pequeña introducción orquestal: "Symphony of Destruction". Sus potentes y pegadizos riffs hacen que sea una de las canciones mas coreadas durante sus conciertos,  por lo que un concierto de Megadeth sin este tema, no es nada.

Metralletas a lo "One" de Metallica dan paso a "Architecture of Aggression". Dos solos de Marty se entrelazan con una crítica a todos aquellos individuos que defienden su nación con violencia. Unas primeras notas acústicas llegan con "Foreclosure of a Dream", este single se desarrolla con guitarras acústicas de fondo la introducción y en momentos salpicados de la canción.

Que Megadeth son unos cracks se confirma con "Sweating Bullets", mezcla de paranoia y locura, perfectamente representadas por los dinámicos, extraños y confusos riffs que junto con la voz característica de Mustaine formen en su conjunto una obra de arte. Cabe resaltar el espectacular solo de Marty Friedman.

"This was your Life" se mantiene en la dinámica de una canción que pasa sin pena ni gloria dentro del resto de las canciones, no por ello le falta fuerza a la misma. Homónima al título del disco, "Countdown to Extinction" empieza con un pegadizo bajo dando lugar a la voz de Mustaine hasta culminar en un pegadizo estribillo que se ensaña con la extinción de especies animales provocadas por el ser humano.

Llegamos a la mitad del disco y la fuerza del mismo aún no cae, prueba de ello es "High Speed Dirt". Un alarde de técnica se expresa en sus dos solos encadenados llegando casi al minuto de duración. "Psychotron" es un mejunje de riffs rayantes, ritmos entrecortados y solos salpicados. Lo que parece ser un amago de una balada se diluye en las distorsiones de Mustaine y compañía originando "Captive Honour".

Acelerado es el estribillo de "Ashes in your mouth", que para remate del disco nos sueltan unos espectaculares solos de esos que te mojas al escucharlos. En el minuto 3.40 comienza la magia.

"Countdown to Extinction" quizá se aleje un poco de su estilo originario, pero no por ello flojo.
Es más, este disco te asegurará el cagar cadenas.


miércoles, 1 de septiembre de 2010

Muse - Origin of Symmetry (2001)


Hoy toca revisar el segundo disco de la banda de éxito internacional y mediático que es, hoy por hoy, Muse. Antes de que a Matthew Bellamy y a sus compañeros les diera por hacer canciones altamente comerciales y bandas sonoras de pelis de vampiros cachas, allá por el 2001, la ambicion musical del trío de Devon aglutinó en un disco un cóctel de influencias que al final definirían su estilo, partiendo desde la música clásica para piano hasta los riffs más cañeros de Rage Against the Machine, pasando por el rock progresivo y los falsetes melancólicos de Thom Yorke y Freddy Mercury. Tan buen resultado les dio, que desde entonces este álbum ha aparecido en numerosas listas de mejores albumes de prestigiosas revistas, tales como "Los 100 Mejores Albumes de la Historia" de la revista Q, en la que aparece en el puesto 74.

Las constantes de este disco son un bajo con una distorsión chisporroteante, arpegios de piano combinados con riffs electrizantes de guitarra y, como no, la característica voz del bueno de Matt. La pista que abre el disco, el single "New Born", es un ejemplo perfecto, empezando con un arpegio de piano que luego deja lugar a un machacón ritmo de bajo acompañado por una pesada batería e intermitentes apariciones de la frenética guitarra de Matt. Fórmula que sigue en "Bliss", si bien en esta canción el teclado tiene una mayor presencia a lo largo de la canción que le aporta un matiz muy discotequero, con un estribillo exhalado por el cantante casi como una catársis.

Pero Muse tiene mucho rock guitarrero dentro, como se demuestra con los riffs iniciales de "Hyper Music" y "Citizen Erased", a caballo entre Hendrix y Morello. Y hablando de riffs cien por cien rockeros, no podemos olvidar una de las piezas maestras de "Origin...". Los que ya habéis escuchado el disco sabréis que se trata de "Plug in Baby", esa oda de Bellamy a su guitarra que nos deleita con una descarga de música clásica electrificada a través de seis cuerdas y muchos vatios, además de un estribillo que nos pone sensibleros (Qué tonto te pones cuando quieres, Matt).

Otra canción sobresaliente es "Space Dementia", sobre todo si te gusta el sonido de un buen piano, acompañado del envolvente estilo de Muse, por supuesto. Y precisamente eso, la afirmación de que Muse tiene un estilo único que los hace inconfundibles, aparece en la excelente versión de "Feeling Good", canción que a poco que toquen según les diga su técnico de sonido y sus almas de músico, la convierten y la absorben por completo (exactamente según dictan las normas de las buenas versiones, añadiendo el toque de la banda que versiona pero manteniendo la esencia de la original).

En definitiva: sonatas de piano, riffs rockeros, emoción, brillo y genio de la chistera de Matt Bellamy, Dominic Howard y Christopher Wolstenholme.